miércoles, 8 de marzo de 2017

Degradada por su ex pareja a través de Facebook


*Compartimos la nota publicada en el día de ayer en el diario "Crónica", donde se brinda testimonio de la violencia sufrida por nuestra compañera Marina Benitez Demtschenko de parte de su ex pareja. Repudiamos el accionar del imputado Sebastián Masi, y exhortamos a las autoridades e instituciones responsables, a investigar y sancionar estos aberrantes hechos.-


Degradada por su ex pareja a través de Facebook

Por despecho, él le pacta citas sexuales a nombre de ella para vengarse. Lo hace a través de las redes sociales. La víctima reconoció que se siente desesperada: "Tengo miedo porque no le ven la dimensión del daño que me hizo, me destrozó la vida, debí mudarme, cambiar de trabajo, y las autoridades no lo ven".


martes, 7 de marzo de 2017

POR QUÉ PARO EL #8M?

Porque en lo que va de este 2017, cada 18 hs. muere una mujer en manos de la violencia machista, asesinada por su marido, su novio, su ex, su padre.... 

Porque las mujeres ganamos en promedio un 27% menos que un hombre en el mismo cargo o puesto de trabajo.

Porque cuando sos mujer y te presentas a una entrevista de trabajo, te preguntan si tenes pensado tener hijos, y eso te condiciona para acceder a un puesto aunque seas idónea.

Porque en algunos trabajos, aunque seas una mujer calificada (y aún sobre calificada) para un puesto, no te toman por el solo hecho de ser mujer.

Porque cuando denuncias que fuiste o sos víctima de violencia machista, de cualquier clase que sea, siempre te ponen en duda.

Porque si después de recibir una paliza o una amenaza de muerte, te animas o podes escaparte hasta la Comisaría para hacer la denuncia, corres el riesgo de que no te crean, o te digan que "esas son cosas de pareja", "seguro fue un malentendido"... 

Porque en la mayoría de los casos, la justicia demora días (SEMANAS) en dictar una medida cautelar que proteja a la denunciante, y en muchos casos no creen en la gravedad de lo que se denuncia.

Porque iniciar una denuncia ante la justicia, en un marco que debe ser protectorio, implica un eterno peregrinar en Juzgados, Defensorías, y Comisarías.

Porque si conseguiste una restricción perimetral, y el denunciado no la cumple, cuando llega la policía la respuesta es "Señora no podemos hacer nada"... y nadie te informa que podes denunciar por el delito de DESOBEDIENCIA.

Porque si conocías tus derechos y denuncias la DESOBEDIENCIA, hay Fiscalías que tardan mas de un mes en darle curso, mientras tu agresor continúa amedrentándote. 

Porque quiero caminar libre por la calle, esperar el micro en paz, o tomarme un taxi tranquila, sin tener que escuchar "piropos" indeseados, y sin tener que mandar mensajes avisando que "estoy en camino" o "ya llegué", ante el temor cierto de que tal vez algún día no llegue a destino.

Porque no quiero que haya mas víctimas de violencia sexual, ni física de ningún tipo solo por ser mujeres. 

Porque no quiero que ante el lamentable próximo femicidio, se esté cuestionando "qué ropa tenía puesta la víctima" o que clase de vida llevaba, en lugar de hacer hincapié en el victimario.

Porque quiero que cada mujer pueda decidir sobre su cuerpo, acceder a educación sexual adecuada, y planificar su vida familiar si así lo desea, de la manera que mejor le parezca.

Porque no quiero mas muertas por aborto clandestino, solo por ser pobres y no poder acceder a una intervención segura en un establecimiento médico privado.

Porque quiero que se respete el sentido de la conmemoración del Día Internacional de la Mujer, que no nos celebramos por una condición biológica azarosa, sino que conmemoramos una lucha histórica por la reivindicación de nuestros derechos.

Porque quiero que pare esta escalada de violencia y crueldad hacia las mujeres.

Porque no quiero mas muertas por violencia machista.

Porque no quiero que un botón antipanico o una restricción perimetral lleguen después de ocurrido el femicidio.

Porque quiero el mismo nivel de indignación social por la agresión a una mujer que el que se tiene por una pared o un patrullero pintado.

Porque exijo al Estado que se haga responsable de las víctimas de violencia de género.

Porque nuestras vidas valen. Tenemos derechos y exigimos que se cumplan y se respeten.

A todx el que no entienda, no comprenda o le parezca una pelotudes el paro, el reclamo, que el movimiento feminista no lx representa, que "hay otras formas de reclamar", los invito a leer, a informarse, a hablar con las mujeres que día a día recorren juzgados y comisarías, que concurren golpeadas o violadas a salitas o guardias de hospital; hablen con lxs hijxs que se quedaron sin madre, con los familiares de las víctimas, y así van a comprender que no hay otra forma de reclamar, que no hay una manera correcta de exigir que dejen de golpearnos, violarnos y matarnos. 

Cada uno de los motivos que enumero (y seguro me olvido de muchos) tienen un sentido además del reclamo; conozco mujeres que han atravesado por lo menos alguna de estas injusticias. Lo ví, lo viví, las acompañé y acompaño en esto. Y esto no va a parar si no empezamos a visibilizarlo.

No se trata de un invento o un capricho, es un reclamo justo y real. Y cada vez somos mas, porque sólo la unión y la sororidad en la lucha van a hacer posible una sociedad justa.

Porque ante la violencia machista, la única respuesta es MAS FEMINISMO.

Julieta Luceri (abogada UNLP)

sábado, 5 de noviembre de 2016

Jornada "Las Nuevas Tecnologías y su Impacto Social”

"Las Nuevas Tecnologías y su Impacto Social”

Un abordaje para entender la interacción 3.0 de la comunidad.



En el día de ayer se llevó a cabo en la ciudad de Chascomús la Jornada sobre “Las Nuevas Tecnologías y su Impacto Social”, a cargo de la Dra. Marina Benitez Demtschenko.-
La Jornada, organizada por el I.S.F.D. y T. N° 57, el I.S.F.D. N° 98, y la colaboración de la Escuela de Educación Especial N° 504, estuvo destinada a estudiantes y docentes de profesorados, contando con una amplia concurrencia,  a quienes se introdujo en las nociones básicas de ciberseguridad.-







En la misma se abordaron problemáticas vinculadas al uso de las redes sociales y la necesidad de su abordaje desde los espacios de enseñanza, como así  también un análisis crítico respecto de la ausencia de regulación legislativa de estas prácticas nocivas que se realizan mediante el uso de las redes (cyberbullying, sharenting, sexting, pronovenganza, grooming), dotando de herramientas para el tratamiento de estas problemáticas en las aulas y en el hogar.-













sábado, 30 de julio de 2016

“La Pornovenganza, esa violencia invisible…”

Por Jésica Rodríguez


El pasado 23 de julio nuestra colega dio un reportaje para el Diario La Nación, donde relataba un tema que está comenzando a tener asidero, y que tiene como víctima a muchas mujeres: la “pornovenganza”. (Ver: http://www.lanacion.com.ar/1921344-cibercrimen-el-auge-de-los-delitos-de-acoso-virtual)

La pornovenganza es una forma de violencia en la que el agresor comparte en internet, sin el consentimiento de la víctima, fotos o videos que la muestran en situaciones sexuales o desnudas; y es un tipo de violencia de género porque menoscaba, humilla y degrada la vida de la mujer. 

Deja marcas, huellas que pueden dañar realmente todos los aspectos de la vida de la víctima: sus relaciones, su carrera, sus actividades sociales e incluso a ella misma, conduciendo a esta al suicidio.

Aunque los hombres también pueden ser víctimas, con mayor frecuencia se utiliza contra las mujeres.
Es una forma de violencia de género, ya que se  encuadra dentro de los parámetros de otro tipo de violencia contra nosotras: la psicológica y sexual. Y porque según la ley 26485, “su vida, libertad, dignidad, integridad física, psicológica, sexual, como así también su seguridad personal se ven afectadas…toda conducta, acción omisión, disposición, criterio o práctica discriminatoria que ponga a la mujer en desventaja con respecto  al varón”, es violencia de género. (Ver: http://niunamenos.com.ar/?page_id=16
Es una agresión muy grave que busca lastimar psicológica y socialmente”, dice Mabel Bianco, presidenta de FEIM (Fundación para el Estudio e Investigación de la Mujer), y agrega: “Demuestra una gran crueldad y es comparable a fuertes golpizas e incluso a heridas con arma blanca. Quien hace esto probablemente sea capaz de herir físicamente e incluso de matar”. (Ver: http://www.eldia.com/informacion-general/la-porno-venganza-una-modalidad-que-crece-y-preocupa-108486)
Asimismo, es violencia de género, no sólo porque en su gran mayoría suelen ser las mujeres las víctimas, y porque se encuadra dentro de la violencia sexual y psicológica,  sino porque también la vida sexual de esta queda expuesta ante la sociedad de manera negativa, por el simple hecho de ser quienes somos: mujeres, y en tanto se trate de nosotras se nos discrimina. 
Nuestra vida sexual no sólo queda expuesta negativamente (mientras que ellos no llegan a recibir la condena social que debemos sufrir nosotras, no llegan a alcanzar este grado de desprestigio), sino que es juzgada y condenada 
En resumidas palabras, de lo que se trata es de la discriminación que se hace a nosotras cuando se dan a conocer este tipo de hechos. Se juzga nuestra libertad, nuestros cuerpos y nuestra sexualidad. Y solo por ello, porque se trata de la discriminación que se nos hace ES VIOLENCIA DE GÉNERO. 

domingo, 8 de marzo de 2015

¡Gracias Patricia!



Por Jésica Rodríguez. Licenciada en Comunicación Social, Universidad Nacional de La Plata.-

El pasado 22 de febrero se llevó a cabo una nueva entrega de los premios Oscars a las mejores películas de 2014. Pero no es la ceremonia de entrega lo que quiero destacar en sí, sino un hecho que sucedió y que se llevó la atención de propios y extraños: el discurso de la actriz, Patricia Arquette, al recibir su premio como mejor actriz de reparto por la película “Boyhood”.
En aquella ocasión, Arquette hizo un llamado a todas las mujeres de su país para luchar por la igualdad de los salarios y sus derechos; ganándose la admiración de estrellas tan dispares como Meryl Streep y Jennifer López, unidas en el mismo grito de solidaridad.
"A cada mujer que ha dado a luz, a cada contribuyente y cada ciudadano de esta nación que ha luchado por la igualdad de los derechos de todos. Es el momento de que tengamos igualdad salarial e igualdad en los derechos de la mujer en Estados Unidos", había pronunciado la actriz.

Pero el salario desigual de las mujeres, no es sólo un problema de las estadounidenses  sino de las mujeres de todo el mundo, inclusive de nuestra región y de la Argentina.
En Chile la brecha salarial en términos de remuneraciones entre hombres y mujeres continúa siendo alta; de hecho, es una de las mayores en América Latina, sin embargo el sueldo de una mujer es en promedio un tercio más bajo que el de un hombre. 
La ministra del Servicio Nacional de la Mujer de ese país, Carolina Schmidt, dijo en su momento: "El sueldo de una mujer en promedio es un tercio más bajo que el de un hombre (…) 
aunque resulta difícil comparar la diferencia salarial entre hombres y mujeres en distintos países, la brecha promedio a nivel mundial está estimada en el 15,6% y oscilaría entre el 30% y el 10%", aseveró Schmidt. (Ver: "El sueldo de una mujer es en promedio un tercio mas bajo que el de un hombre")
Similar situación viven las mujeres españolas, donde el sueldo de ellas representa el 78% del de los hombres, según datos de la Encuesta Anual de Estructural Salarial del Instituto Nacional de  Estadística (INE) de ese país.
Es decir, mientras éste percibe alrededor de  25.000 euros, una mujer por el mismo trabajo recibe solo 19.500 euros. Además, una mujer con trabajo fijo cobra poco más que un hombre contratado. 
Asimismo,  las mujeres, en España, tienen que trabajar 84 días más al año para ganar lo mismo que un hombre. ("Las mujeres tienen que trabajar casi 14 meses para cobrar el sueldo anual de un varón")
De esta manera, el empleo femenino, en España, no impide el empobrecimiento de las mujeres, pues la brecha salarial, la precarización del trabajo a tiempo parcial y la feminización de ciertos sectores determinan una situación económica peor que la de los hombres en términos globales. (Ver: "El sueldo de las mujeres es el 78% del de los hombres, según datos del INE")

La actriz Patricia Arquette.

Acá, ellas lejos de ellos.
Mientras tanto, en Argentina, ¿qué sucede?  Nuestro país no es ajeno a este problema con el que deben convivir mujeres de todo el mundo. A pesar de las mejoras laborales de los últimos años, las brechas de género en el trabajo y en los salarios siguen siendo muy amplias y se profundizan en los sectores menos calificados.
Ganan menos, porque consiguen empleo en sectores peor pagos y más precarizados. Y deben trabajar menos horas porque deben cargar con la responsabilidad naturalizada del cuidado del hogar, resignando de esta manera calidad de trabajo.
Según un informe del Centro de Estudios Mujeres y Trabajo de la Argentina (Cemyt) se muestra que la participación de las mujeres en el mercado laboral disminuye (representan el 27% frente al 53% que tienen los varones) a medida que aumenta la cantidad de hijos/as., contrario al caso de ellos donde su presencia aumenta.
Asimismo, la brecha salarial se profundiza cuanto menos capacitación tiene la mujer. El mismo informe detalla que: quienes poseen estudios secundarios incompletos, las mujeres tienen un salario promedio mensual de un 47 por ciento menor que el de los varones. En el caso de las que tienen el secundario completo es del 32 por ciento, mientras que entre las que han alcanzado el nivel universitario es del 29 por ciento. Sin embargo el salario sigue siendo menor  al de los varones.
Es decir, que haya mayor presencia de las mujeres en los niveles educativos superiores no significa que suceda lo mismo en el mercado laboral, sobre todo en puestos de dirección porque persisten las enormes brechas salariales.
La consecuencia de esto es que a pesar de existir mujeres con sólida formación, estas desempeñan trabajos en los que no logran desarrollar ni su potencial ni sus aptitudes.
Por otro lado,  los varones se insertan mayoritariamente en los sectores de actividad donde los salarios son más elevados y que a la vez tienen alto grado de formalización, mientras que las mujeres lo hacen en los sectores donde los salarios son menores y es mayor la precarización laboral.
En el sector enseñanza, que es un sector altamente feminizado, hay un 76 por ciento de mujeres y un 24 por ciento de varones. En este ámbito las mujeres también ganan menos que los varones: la brecha en el salario mensual promedio percibido por unos y por otras es del 22 por ciento. Mientras que en los puestos profesionales es entre un 17 y 27% menos.
El estudio de CEMYT concluye señalando que en definitiva, la brecha salarial  se debe porque tanto en los empleos registrados como en los no registrados, las mujeres trabajan menos horas que los varones. (Ver: "Radiografía de la desigualdad" y "Somos iguales... pero no tanto")
Clara expresión de cómo los patrones socioculturales les asignan a las mujeres compatibilizar vida pública y vida privada.

Mujer = madre y esposa.
Afirmo que en la idea androcéntrica de la mujer concebida como madre y esposa (como único modelo de feminidad) se encuentra la causa principal de esta desigualdad.
A la valoración negativa que se tiene del trabajo de la mujer, la carga horaria que le demanda el cuidado del hogar y la insuficiente formación profesional se le suma este componente que es sociocultural.
En la actualidad la redistribución de las tareas domésticas en los hogares no han cambiado, lo que hace que estas mujeres deban interrumpir sus carreras, elegir trabajos de tiempo parcial o empleos informales, entre otras consecuencias que inciden para su desarrollo personal y profesional.
Además, persiste la idea de que el ingreso de las mujeres es un complemento, y esto ocurre aun cuando la familia no pueda sobrevivir sin este ingreso o que este sea mayor que el del hombre o que esa mujer sea Jefa de Hogar en una familia monoparental.
Frente a esto las mujeres salen a los mercados de trabajo en condiciones desiguales frente a los hombres, lo que se traduce en menores posibilidades de ascenso y peores salarios.
Porqué este articulo se tituló “Gracias Patricia”, porque la actriz visibilizó una problemática poco difundida, y que algunos sectores creyeron  que estaba descontada por las organizaciones de mujeres y feministas.
Se cree que hoy la lucha de las mujeres es sólo por la despenalización del aborto y la erradicación de la violencia contra las mujeres, pero no son las únicas, esta pelea de “igual salario por igual trabajo” continua latente en los corazones de cada mujer que debe vivir esta discriminación.
Porque es discriminación mientras persista esa desigualdad enmarcada por el mero hecho de pertenecer a un sexo; y también es una forma de violencia hacia las mujeres. Las mujeres seguimos circulando en el mundo laboral en inferioridad de condiciones y de oportunidades que los varones.
Y eso implica no solamente que somos diferentes sino que es una comprobación bien concreta que esas diferencias implican desigualdades.
La Reforma Constitucional de 1994 de nuestro país otorgó rango constitucional a una serie de tratados y convenciones internacionales que dictaminan en relación a la eliminación de todas las formas de discriminación, al reconocimiento de la igualdad y al compromiso de los Estados en relación al tema.

Pero, nuevamente, tenemos que volver a recordar que las inequidades subsisten en los hechos, que persiste la vergüenza de la brecha salarial entre mujeres y varones para iguales trabajos.

Esto sigue ocurriendo, a pesar de los cambios que la sociedad ha ido experimentando, en virtud de las luchas que han tenido a las mujeres como protagonistas.

Esta situación nos interpela y reclama sostener una lucha que no deberá detenerse sino ante el logro de la equidad y para ello es imprescindible que demandemos al Estado que se haga cargo de sus responsabilidades para ello y que las distintas instituciones de la sociedad establezcan acciones concretas y alianzas que las hagan posibles.
Y finalmente, pero no por eso menos importante y estratégico, que todas las personas que conformamos la sociedad argentina entendamos el rol protagónico que desde nuestros lugares tenemos para revertir la inequidad y que lograrlo no sea una utopía de unas pocas sino una realidad para todas las personas. Por eso, “gracias Patricia!!!.


Enlaces de interés:


ENLACE PARA VER EL VIDEO DE PATRICIA ARQUETTE:



sábado, 7 de marzo de 2015

El deporte como ámbito para la deconstrucción: Ya no más "ese juego no es para las nenas"

La mirada sexista sobre los deportes, es una postura que ha devenido histórica pero que no escapa a la transformación social planteada por la deconstrucción de género. Nadie puede explicar con fundamentos lógicos las razones por las que un deporte puede ser excluyente de un género o de otro, mas que por el hecho de la "debilidad" y la "fortaleza" que supone culturalmente una mujer o un hombre -respectivamente-, o porque se hubiera hegemonizado una cierta práctica física como "propia" de alguno de los dos sexos. 

El fútbol recién hace 5 años experimenta este cambio y es creciente el interés de las mujeres por este deporte lo que se manifiesta en el armado de competencias y los equipos que no necesariamente tienen uniforme rosa. El fisicoculturismo se proyecta más atrás, aunque aún con motes dado que siguen siendo minoría las mujeres en el rubro y la mirada peyorativa sobre ellas.-

Con orgullo y llevándolo al campo más "de hombres", irrumpe en nuestra ciudad de La Plata el avasallamiento de prejuicios sexistas a través del equipo femenino de Rugby, en el que las chicas no sólo brindan su pasión y su energía al entrenamiento más exigido sino que además son reconocidas por su lucha para lograr salir de los patrones machistas y expandir la convocatoria a mujeres que todavía crean que "no somos lo suficientemente resistentes para tantos golpes".

Las premisas impresas por el patriarcado parecen inamovibles, hasta que logramos romper con estructuras que solo nos limitan a encontrarnos -hasta en los ambitos más monopolizados por los hombres-, con nuestras ilusiones y deseos: animarse a deconstruir, es tambien desafiarse. Y nada de todo esto es ajeno a nuestras motivaciones más intimas. La debilidad física de la mujer es el postulado más antiguo del machismo. Y ya es hora que también nosotras sepamos valorar nuestra fortaleza, de la que día a día surge nuestra inconmensurable energia de superación y lucha.

Nuestra especial felicitación a la división femenina de La Plata Rugby Club, institución que ha forjado equipos reconocidos internacionalmente bajo el rótulo de "Los Canarios" y esta vez abre paso a la presentación orgullosa de "Las Canarias"




viernes, 6 de marzo de 2015

¿Sitio web 2015 o Folleto de 1953?

Por Julieta Luceri. Abogada Universidad Nacional de La Plata.

A tan solo dos días de la celebración del Día Internacional de la Mujer, y después de mas de 200 años de lucha feminista, de numerosos objetivos logrados y derechos conquistados, y por supuesto, muchos mas por lograr, nos encontramos con esta nota "Descuidos femeninos que los hombres detestan".
El portal imujer, dedicado a la mujer y sus diversos "intereses" (pareja, actualidad, moda, belleza, salud, familia, hogar, etc), se dedica en esta nota, a mencionar una serie de tips para las mujeres, sobre “cosas” que los hombres, nuestras parejas, detestan. Y así enumera cuatro catástrofes que, atención mujeres, jamás debiéramos permitir que sucedieran, pues nuestros hombres se verían demasiado molestos.
Y así, de un plumazo (o mejor dicho de un “tecladazo”) se borraron dos siglos de conquista de derechos e igualdad de género.
Si bien solo se mencionan cuatro situaciones (afortunadamente), el enfoque patriarcal y machista surge latente del breve texto de la nota, ya que hace hincapié en las necesidades y deseos masculinos que las mujeres debemos consentir y respetar a pesar de que estas necesidades se plasman sobre nuestros propios cuerpos y deseos, y lo que es peor aún, EN CONTRA DE NUESTROS PROPIOS DESEOS.

- ¿QUERES DEPILARTE? 
- ¿TENES GANAS DE TENER SEXO? 
- ¿QUERES ORDENAR LA CASA?

NO IMPORTA. 

Ellos así lo prefieren, y así debe ser. No sea cosa que se molesten.
Ciertamente no es la intención de esta entrada demonizar a los hombres, ni mucho menos. Pero si hacer hincapié en que existe una estructura machista, una cultura patriarcal sostenida y aceptada en el tiempo, que nos ha impuesto que estos conceptos son correctos. Que las mujeres debemos ser de cierta manera y cumplir una serie de exigencias, en pos del beneficio masculino.
Esta nota me generó, en lo personal, dos reacciones:
La primera es que estos consejos -y puntualmente el nro. 3 (“... ¡Cuidado! Puede que se enojen. Prefieren el orden y la armonía en el hogar, especialmente cuando llegan cansados, luego de una larga jornada laboral.”)- me recordaron inevitablemente a esta “Guía de la Buena Esposa” (de 1953):
















La segunda es que si bien esta clase de publicaciones me hacen pensar que atrasamos 50 años de lucha feminista, a veces también sirven para sondear donde estamos parados. 

Y creo que si bien queda mucho camino por recorrer y mucho trabajo por hacer en la conquista de derechos e igualdad de condiciones, no son pocos los que ven con desagrado una publicación de este estilo y se permiten hacer un análisis crítico... y con perspectiva de género. Basta con leer los comentarios al pie de la nota, para ver el repudio generalizado de los lectores, no solo mujeres, sino también muchos hombres.

SON MUCHOS. En contra del sexismo, el machismo y el patriarcado.