*Compartimos la nota publicada en el día de ayer en el diario "Crónica", donde se brinda testimonio de la violencia sufrida por nuestra compañera Marina Benitez Demtschenko de parte de su ex pareja. Repudiamos el accionar del imputado Sebastián Masi, y exhortamos a las autoridades e instituciones responsables, a investigar y sancionar estos aberrantes hechos.-
Degradada por su ex pareja a través de Facebook Por despecho, él le pacta citas sexuales a nombre de ella para vengarse. Lo hace a través de las redes sociales. La víctima reconoció que se siente desesperada: "Tengo miedo porque no le ven la dimensión del daño que me hizo, me destrozó la vida, debí mudarme, cambiar de trabajo, y las autoridades no lo ven".
POR: GRUPO CRÓNICA
07/03/2017 8:07:00
"No ven la dimensión del daño que me está haciendo y tengo miedo", reflejó con angustia y resignación Marina Benítez Demtschenko, quien desde hace cuatro años padece la demencia de su ex pareja, el cual haciéndose pasar por ella en las redes sociales, pactó citas sexuales con casi un centenar de hombres, incluyendo la difusión de imágenes íntimas.
Sin embargo, semejante accionar no constituye un delito y por lo tanto, el sujeto no corre riesgo alguno de ser detenido, profundizándose el desamparo de la joven, quien entonces impulsa un proyecto de ley sobre la circulación de fotos privadas en las redes sociales, estipulando condenas de prisión. Mientras tanto, su calvario continúa.
A fines de 2012, tras su decisión de finalizar el vínculo amoroso, Marina Benítez Demstchenko, de 30 años, comenzó a ser blanco de constantes acosos sexuales por parte de desconocidos, quienes le juraban haber mantenido una comunicación previa con ella, a través de su cuenta de Facebook. Nada entendía Marina hasta que "un vecino de mi abuela me dijo que yo lo reconocí en un chat que mi fantasía era que me tapara la boca y me agarrara por atrás en el ascensor".
Entonces "le aseguré que no era yo y le pedí que siguiera la conversación con esa cuenta de Facebook. Finalmente mi ex pareja le confiesa que era él pero que yo estaba detrás de todo".
Por lo tanto, la joven, quien se desempeña como abogada, acudió al Juzgado Comercial y Civil Nº 20, al de Garantías Nº1 y la UFIº 11, de La Plata. En principio la causa fue caratulada como revelación de secretos y posteriormente amenazas coactivas, hasta que la defensa del sujeto exigió la nulidad, lo que pone en peligro la continuidad de la investigación judial.
En consecuencia, la víctima comenzó a especializarse en derecho informático, conocimiento que le permitió confeccionar un proyecto de ley de "porno venganza", referida a la difusión de imágenes íntimas no consensuadas. Puesto que el acusado, identificado como Sebastián Masi, compartía fotos privadas de Marina en cada comunicación, además de acordar encuentros sexuales con un total de 80 hombres.
En mención a su propuesta de una norma que abarque este tipo de hechos, Benítez Demstchenko dejo en claro que "quiero que empiecen a condenar este tipo de violencia con las mujeres porque hasta ahora no es un delito y quien lo hace no es detenido".
A su vez, el temor y la desesperación de Marina radica en que "si archivan la causa le devuelven las cuatro computadoras y ocho teléfonos celulares que le habían secuestrado, y volvería a tener el material con el que me injurió. Es un peligro".
Es por ello que la víctima reconoció que "tengo miedo porque no le ven la dimensión del daño que me hizo, me destrozó la vida, debí mudarme, cambiar de trabajo, y las autoridades no lo ven, por eso no tengo las mejores expectativas".
Porque en lo que va de este 2017, cada 18 hs. muere una mujer en manos de la violencia machista, asesinada por su marido, su novio, su ex, su padre....
Porque las mujeres ganamos en promedio un 27% menos que un hombre en el mismo cargo o puesto de trabajo.
Porque cuando sos mujer y te presentas a una entrevista de trabajo, te preguntan si tenes pensado tener hijos, y eso te condiciona para acceder a un puesto aunque seas idónea.
Porque en algunos trabajos, aunque seas una mujer calificada (y aún sobre calificada) para un puesto, no te toman por el solo hecho de ser mujer.
Porque cuando denuncias que fuiste o sos víctima de violencia machista, de cualquier clase que sea, siempre te ponen en duda.
Porque si después de recibir una paliza o una amenaza de muerte, te animas o podes escaparte hasta la Comisaría para hacer la denuncia, corres el riesgo de que no te crean, o te digan que "esas son cosas de pareja", "seguro fue un malentendido"...
Porque en la mayoría de los casos, la justicia demora días (SEMANAS) en dictar una medida cautelar que proteja a la denunciante, y en muchos casos no creen en la gravedad de lo que se denuncia.
Porque iniciar una denuncia ante la justicia, en un marco que debe ser protectorio, implica un eterno peregrinar en Juzgados, Defensorías, y Comisarías.
Porque si conseguiste una restricción perimetral, y el denunciado no la cumple, cuando llega la policía la respuesta es "Señora no podemos hacer nada"... y nadie te informa que podes denunciar por el delito de DESOBEDIENCIA.
Porque si conocías tus derechos y denuncias la DESOBEDIENCIA, hay Fiscalías que tardan mas de un mes en darle curso, mientras tu agresor continúa amedrentándote.
Porque quiero caminar libre por la calle, esperar el micro en paz, o tomarme un taxi tranquila, sin tener que escuchar "piropos" indeseados, y sin tener que mandar mensajes avisando que "estoy en camino" o "ya llegué", ante el temor cierto de que tal vez algún día no llegue a destino.
Porque no quiero que haya mas víctimas de violencia sexual, ni física de ningún tipo solo por ser mujeres.
Porque no quiero que ante el lamentable próximo femicidio, se esté cuestionando "qué ropa tenía puesta la víctima" o que clase de vida llevaba, en lugar de hacer hincapié en el victimario.
Porque quiero que cada mujer pueda decidir sobre su cuerpo, acceder a educación sexual adecuada, y planificar su vida familiar si así lo desea, de la manera que mejor le parezca.
Porque no quiero mas muertas por aborto clandestino, solo por ser pobres y no poder acceder a una intervención segura en un establecimiento médico privado.
Porque quiero que se respete el sentido de la conmemoración del Día Internacional de la Mujer, que no nos celebramos por una condición biológica azarosa, sino que conmemoramos una lucha histórica por la reivindicación de nuestros derechos.
Porque quiero que pare esta escalada de violencia y crueldad hacia las mujeres.
Porque no quiero mas muertas por violencia machista.
Porque no quiero que un botón antipanico o una restricción perimetral lleguen después de ocurrido el femicidio.
Porque quiero el mismo nivel de indignación social por la agresión a una mujer que el que se tiene por una pared o un patrullero pintado.
Porque exijo al Estado que se haga responsable de las víctimas de violencia de género.
Porque nuestras vidas valen. Tenemos derechos y exigimos que se cumplan y se respeten.
A todx el que no entienda, no comprenda o le parezca una pelotudes el paro, el reclamo, que el movimiento feminista no lx representa, que "hay otras formas de reclamar", los invito a leer, a informarse, a hablar con las mujeres que día a día recorren juzgados y comisarías, que concurren golpeadas o violadas a salitas o guardias de hospital; hablen con lxs hijxs que se quedaron sin madre, con los familiares de las víctimas, y así van a comprender que no hay otra forma de reclamar, que no hay una manera correcta de exigir que dejen de golpearnos, violarnos y matarnos.
Cada uno de los motivos que enumero (y seguro me olvido de muchos) tienen un sentido además del reclamo; conozco mujeres que han atravesado por lo menos alguna de estas injusticias. Lo ví, lo viví, las acompañé y acompaño en esto. Y esto no va a parar si no empezamos a visibilizarlo.
No se trata de un invento o un capricho, es un reclamo justo y real. Y cada vez somos mas, porque sólo la unión y la sororidad en la lucha van a hacer posible una sociedad justa.
Porque ante la violencia machista, la única respuesta es MAS FEMINISMO.
Un abordaje para entender la interacción 3.0 de la comunidad.
En el día de ayer se llevó a cabo en
la ciudad de Chascomús la Jornada sobre “Las Nuevas Tecnologías y su Impacto
Social”, a cargo de la Dra. Marina Benitez Demtschenko.-
La Jornada, organizada por el I.S.F.D. y T. N° 57, el I.S.F.D. N° 98, y la colaboración de la Escuela de Educación Especial N° 504, estuvo destinada a estudiantes y docentes de
profesorados, contando con una amplia concurrencia, a quienes se introdujo en las nociones básicas
de ciberseguridad.-
En la misma se abordaron
problemáticas vinculadas al uso de las redes sociales y la necesidad de su
abordaje desde los espacios de enseñanza, como así también un análisis crítico respecto de la
ausencia de regulación legislativa de estas prácticas nocivas que se realizan mediante
el uso de las redes (cyberbullying, sharenting, sexting, pronovenganza,
grooming), dotando de herramientas para el tratamiento de estas problemáticas en
las aulas y en el hogar.-
La pornovenganza es una forma de violencia en la que el agresor comparte en internet, sin el consentimiento de la víctima, fotos o videos que la muestran en situaciones sexuales o desnudas; y es un tipo de violencia de género porque menoscaba, humilla y degrada la vida de la mujer.
Deja marcas, huellas que pueden dañar realmente todos los aspectos de la vida de la víctima: sus relaciones, su carrera, sus actividades sociales e incluso a ella misma, conduciendo a esta al suicidio.
Aunque los hombres también pueden ser víctimas, con mayor frecuencia se utiliza contra las mujeres.
Es una forma de violencia de género, ya que se encuadra dentro de los parámetros de otro tipo de violencia contra nosotras: la psicológica y sexual. Y porque según la ley 26485, “su vida, libertad, dignidad, integridad física, psicológica, sexual, como así también su seguridad personal se ven afectadas…toda conducta, acción omisión, disposición, criterio o práctica discriminatoria que ponga a la mujer en desventaja con respecto al varón”, es violencia de género. (Ver: http://niunamenos.com.ar/?page_id=16)
“Es una agresión muy grave que busca lastimar psicológica y socialmente”, dice Mabel Bianco, presidenta de FEIM (Fundación para el Estudio e Investigación de la Mujer), y agrega: “Demuestra una gran crueldad y es comparable a fuertes golpizas e incluso a heridas con arma blanca. Quien hace esto probablemente sea capaz de herir físicamente e incluso de matar”. (Ver: http://www.eldia.com/informacion-general/la-porno-venganza-una-modalidad-que-crece-y-preocupa-108486)
Asimismo, es violencia de género, no sólo porque en su gran mayoría suelen ser las mujeres las víctimas, y porque se encuadra dentro de la violencia sexual y psicológica, sino porque también la vida sexual de esta queda expuesta ante la sociedad de manera negativa, por el simple hecho de ser quienes somos: mujeres, y en tanto se trate de nosotras se nos discrimina.
Nuestra vida sexual no sólo queda expuesta negativamente (mientras que ellos no llegan a recibir la condena social que debemos sufrir nosotras, no llegan a alcanzar este grado de desprestigio), sino que es juzgada y condenada
En resumidas palabras, de lo que se trata es de la discriminación que se hace a nosotras cuando se dan a conocer este tipo de hechos. Se juzga nuestra libertad, nuestros cuerpos y nuestra sexualidad. Y solo por ello, porque se trata de la discriminación que se nos hace ES VIOLENCIA DE GÉNERO.
Por
Jésica Rodríguez. Licenciada en Comunicación Social, Universidad Nacional de La Plata.-
El
pasado 22 de febrero se llevó a cabo una nueva entrega de los premios Oscars a
las mejores películas de 2014. Pero no es la ceremonia de entrega lo que quiero
destacar en sí, sino un hecho que sucedió y que se llevó la atención de propios
y extraños: el discurso de la actriz, Patricia Arquette, al recibir su premio
como mejor actriz de reparto por la película “Boyhood”.
En
aquella ocasión, Arquette hizo un llamado a todas las mujeres de su país para
luchar por la igualdad de los salarios y sus derechos; ganándose la admiración de
estrellas tan dispares como Meryl Streep y Jennifer López, unidas en el mismo
grito de solidaridad.
"A
cada mujer que ha dado a luz, a cada contribuyente y cada ciudadano de esta
nación que ha luchado por la igualdad de los derechos de todos. Es el momento
de que tengamos igualdad salarial e igualdad en los derechos de la mujer en
Estados Unidos", había pronunciado la actriz.
Pero
el salario desigual de las mujeres, no es sólo un problema de las
estadounidenses sino de las mujeres de
todo el mundo, inclusive de nuestra región y de la Argentina.
En Chile la brecha salarial en términos de
remuneraciones entre hombres y mujeres continúa siendo alta; de hecho, es una
de las mayores en América Latina, sin embargo el sueldo de una mujer es
en promedio un tercio más bajo que el de un hombre.
La
ministra del Servicio Nacional de la Mujer de ese país, Carolina Schmidt, dijo
en su momento: "El sueldo de una mujer en promedio es un tercio más bajo
que el de un hombre (…)
Similar situación viven las mujeres españolas, donde
el sueldo de ellas representa el 78% del de los hombres, según datos de la Encuesta
Anual de Estructural Salarial del Instituto Nacional de Estadística (INE)
de ese país.
Es decir,
mientras éste percibe alrededor de 25.000 euros, una mujer por el
mismo trabajo recibe solo 19.500 euros. Además, una mujer con trabajo fijo
cobra poco más que un hombre contratado.
De
esta manera, el empleo femenino, en España, no impide el empobrecimiento de las
mujeres, pues la brecha salarial, la precarización del trabajo a tiempo parcial
y la feminización de ciertos sectores determinan una situación económica peor
que la de los hombres en términos globales. (Ver: "El sueldo de las mujeres es el 78% del de los hombres, según datos del INE")
La actriz Patricia Arquette.
Acá, ellas lejos de ellos.
Mientras
tanto, en Argentina, ¿qué sucede? Nuestro
país no es ajeno a este problema con el que deben convivir mujeres de todo el
mundo. A pesar de las mejoras laborales de los últimos
años, las brechas de género en el trabajo y en los salarios siguen siendo muy
amplias y se profundizan en los sectores menos calificados.
Ganan menos, porque consiguen empleo en sectores
peor pagos y más precarizados. Y deben trabajar menos horas porque deben cargar
con la responsabilidad naturalizada del cuidado del hogar, resignando de esta
manera calidad de trabajo.
Según
un informe del Centro de Estudios Mujeres y Trabajo de la Argentina (Cemyt) se
muestra que la participación de las mujeres en el mercado laboral disminuye (representan
el 27% frente al 53% que tienen los varones) a medida que aumenta la cantidad
de hijos/as., contrario al caso de ellos donde su presencia aumenta.
Asimismo, la brecha salarial se profundiza cuanto
menos capacitación tiene la mujer. El mismo informe detalla que: quienes poseen
estudios secundarios incompletos, las mujeres tienen un salario promedio
mensual de un 47 por ciento menor que el de los varones. En el caso de las que
tienen el secundario completo es del 32 por ciento, mientras que entre las que
han alcanzado el nivel universitario es del 29 por ciento. Sin embargo el
salario sigue siendo menoral de los
varones.
Es decir, que haya mayor presencia de las mujeres
en los niveles educativos superiores no significa que suceda lo mismo en el
mercado laboral, sobre todo en puestos de dirección porque persisten las
enormes brechas salariales.
La consecuencia
de esto es que a pesar de existir mujeres con sólida formación, estas
desempeñan trabajos en los que no logran desarrollar ni su potencial ni sus
aptitudes.
Por otro lado, los varones se insertan mayoritariamente en
los sectores de actividad donde los salarios son más elevados y que a la vez
tienen alto grado de formalización, mientras que las mujeres lo hacen en los
sectores donde los salarios son menores y es mayor la precarización laboral.
En el sector enseñanza, que es un sector altamente
feminizado, hay un 76 por ciento de mujeres y un 24 por ciento de varones. En
este ámbito las mujeres también ganan menos que los varones: la brecha en el
salario mensual promedio percibido por unos y por otras es del 22 por ciento. Mientras
que en los puestos profesionales es entre un 17 y 27% menos.
El estudio de CEMYT concluye
señalando que en definitiva, la brecha salarial se debe porque tanto en los empleos
registrados como en los no registrados, las mujeres trabajan menos horas que
los varones. (Ver: "Radiografía de la desigualdad" y "Somos iguales... pero no tanto")
Clara
expresión de cómo los patrones socioculturales les asignan a las mujeres
compatibilizar vida pública y vida privada.
Mujer = madre y esposa.
Afirmo que en la idea androcéntrica de la mujer concebida
como madre y esposa (como único modelo de feminidad) se encuentra la causa
principal de esta desigualdad.
A la valoración negativa que se tiene del trabajo
de la mujer, la carga horaria que le demanda el cuidado del hogar y la
insuficiente formación profesional se le suma este componente que es
sociocultural.
En la actualidad la redistribución de las tareas domésticas en los hogares no han
cambiado, lo que hace que estas mujeres deban interrumpir sus carreras, elegir
trabajos de tiempo parcial o empleos informales, entre otras consecuenciasque inciden para su
desarrollo personal y profesional.
Además, persiste la idea de que el ingreso de las
mujeres es un complemento, y esto ocurre aun cuando la familia no pueda
sobrevivir sin este ingreso o que este sea mayor que el del hombre o que esa
mujer sea Jefa de Hogar en una familia monoparental.
Frente a esto las mujeres salen a los mercados de
trabajo en condiciones desiguales frente a los hombres, lo que se traduce en
menores posibilidades de ascenso y peores salarios.
Porqué este articulo se
tituló “Gracias Patricia”, porque la actriz visibilizó una problemática poco
difundida, y que algunos sectores creyeronque estaba descontada por las organizaciones de mujeres y feministas.
Se cree que hoy la lucha
de las mujeres es sólo por la despenalización del aborto y la erradicación de
la violencia contra las mujeres, pero no son las únicas, esta pelea de “igual
salario por igual trabajo” continua latente en los corazones de cada mujer que
debe vivir esta discriminación.
Porque es discriminación
mientras persista esa desigualdad enmarcada por el mero hecho de pertenecer a
un sexo; y también es una forma de
violencia hacia las mujeres. Las
mujeres seguimos circulando en el mundo laboral en inferioridad de condiciones
y de oportunidades que los varones.
Y
eso implica no solamente que somos diferentes sino que es una comprobación bien
concreta que esas diferencias implican desigualdades.
La Reforma Constitucional de 1994 de nuestro
país otorgó rango constitucional a una serie de tratados y convenciones
internacionales que dictaminan en relación a la eliminación de todas las formas
de discriminación, al reconocimiento de la igualdad y al compromiso de los
Estados en relación al tema.
Pero, nuevamente, tenemos que volver a recordar que las inequidades subsisten
en los hechos, que persiste la vergüenza de la brecha salarial entre mujeres y
varones para iguales trabajos.
Esto sigue ocurriendo, a pesar de los cambios que la sociedad ha ido
experimentando, en virtud de las luchas que han tenido a las mujeres como
protagonistas.
Esta situación nos interpela y reclama sostener una lucha que no deberá
detenerse sino ante el logro de la equidad y para ello es imprescindible que
demandemos al Estado que se haga cargo de sus responsabilidades para ello y que
las distintas instituciones de la sociedad establezcan acciones concretas y
alianzas que las hagan posibles.
Y finalmente, pero no por eso menos importante
y estratégico, que todas las personas que conformamos la sociedad argentina
entendamos el rol protagónico que desde nuestros lugares tenemos para revertir
la inequidad y que lograrlo no sea una utopía de unas pocas sino una realidad
para todas las personas. Por eso, “gracias Patricia!!!.”
La mirada sexista sobre los deportes, es una postura que ha devenido histórica pero que no escapa a la transformación social planteada por la deconstrucción de género. Nadie puede explicar con fundamentos lógicos las razones por las que un deporte puede ser excluyente de un género o de otro, mas que por el hecho de la "debilidad" y la "fortaleza" que supone culturalmente una mujer o un hombre -respectivamente-, o porque se hubiera hegemonizado una cierta práctica física como "propia" de alguno de los dos sexos.
El fútbol recién hace 5 años experimenta este cambio y es creciente el interés de las mujeres por este deporte lo que se manifiesta en el armado de competencias y los equipos que no necesariamente tienen uniforme rosa. El fisicoculturismo se proyecta más atrás, aunque aún con motes dado que siguen siendo minoría las mujeres en el rubro y la mirada peyorativa sobre ellas.-
Con orgullo y llevándolo al campo más "de hombres", irrumpe en nuestra ciudad de La Plata el avasallamiento de prejuicios sexistas a través del equipo femenino de Rugby, en el que las chicas no sólo brindan su pasión y su energía al entrenamiento más exigido sino que además son reconocidas por su lucha para lograr salir de los patrones machistas y expandir la convocatoria a mujeres que todavía crean que "no somos lo suficientemente resistentes para tantos golpes".
Las premisas impresas por el patriarcado parecen inamovibles, hasta que logramos romper con estructuras que solo nos limitan a encontrarnos -hasta en los ambitos más monopolizados por los hombres-, con nuestras ilusiones y deseos: animarse a deconstruir, es tambien desafiarse. Y nada de todo esto es ajeno a nuestras motivaciones más intimas. La debilidad física de la mujer es el postulado más antiguo del machismo. Y ya es hora que también nosotras sepamos valorar nuestra fortaleza, de la que día a día surge nuestra inconmensurable energia de superación y lucha.
Nuestra especial felicitación a la división femenina de La Plata Rugby Club, institución que ha forjado equipos reconocidos internacionalmente bajo el rótulo de "Los Canarios" y esta vez abre paso a la presentación orgullosa de "Las Canarias"
Por Julieta Luceri. Abogada Universidad Nacional de La Plata.
A tan solo dos días de la celebración del Día Internacional
de la Mujer, y después de mas de 200 años de lucha feminista, de numerosos
objetivos logrados y derechos conquistados, y por supuesto, muchos mas por
lograr, nos encontramos con esta nota "Descuidos femeninos que los hombres detestan".
El portal imujer, dedicado a la mujer y sus diversos "intereses" (pareja, actualidad, moda, belleza, salud, familia, hogar, etc), se dedica en
esta nota, a mencionar una serie de tips para las mujeres, sobre “cosas” que los
hombres, nuestras parejas, detestan. Y así enumera cuatro catástrofes que, atención
mujeres, jamás debiéramos permitir que sucedieran, pues nuestros hombres se
verían demasiado molestos.
Y así, de un plumazo (o mejor dicho de un “tecladazo”) se
borraron dos siglos de conquista de derechos e igualdad de género.
Si bien solo se mencionan cuatro situaciones
(afortunadamente), el enfoque patriarcal y machista surge latente del breve
texto de la nota, ya que hace hincapié en las necesidades y deseos masculinos
que las mujeres debemos consentir y respetar a pesar de que estas necesidades se plasman sobre nuestros propios cuerpos y deseos, y lo que es peor aún, EN
CONTRA DE NUESTROS PROPIOS DESEOS.
- ¿QUERES DEPILARTE?
- ¿TENES GANAS DE TENER SEXO?
- ¿QUERES
ORDENAR LA CASA?
NO IMPORTA.
Ellos así lo prefieren, y así debe ser. No sea
cosa que se molesten.
Ciertamente no es la intención de esta entrada demonizar a
los hombres, ni mucho menos. Pero si hacer hincapié en que existe una
estructura machista, una cultura patriarcal sostenida y aceptada en el tiempo,
que nos ha impuesto que estos conceptos son correctos. Que las mujeres debemos
ser de cierta manera y cumplir una serie de exigencias, en pos del beneficio
masculino.
Esta nota me generó, en lo personal, dos reacciones:
La primera es que estos consejos -y puntualmente el nro. 3
(“... ¡Cuidado! Puede que se enojen. Prefieren el orden y la armonía en el
hogar, especialmente cuando llegan cansados, luego de una larga jornada
laboral.”)- me recordaron inevitablemente a esta “Guía de la Buena
Esposa” (de 1953):
La segunda es que si bien esta clase de publicaciones me
hacen pensar que atrasamos 50 años de lucha feminista, a veces también sirven
para sondear donde estamos parados.
Y creo que si bien queda mucho camino por
recorrer y mucho trabajo por hacer en la conquista de derechos e igualdad de
condiciones, no son pocos los que ven con desagrado una publicación de este estilo y se permiten hacer un análisis crítico... y con perspectiva de género. Basta con
leer los comentarios al pie de la nota, para ver el repudio generalizado de los
lectores, no solo mujeres, sino también muchos hombres.
SON MUCHOS. En contra
del sexismo, el machismo y el patriarcado.